Es un placer presentar ante los estudiosos de la Historia Antigua un tema estrictamentehistórico, pero no habitual. El mundo de la hermenéutica, central en el problema de la compren-sión histórica, con frecuencia se elude y se sacrifica a la pretensión de una «objetividad»siempre problemática sobre todo si no se atiende a la fundamentación gnoseológica de nuestradocumentación, por lo que un esfuerzo como el que presentamos es motivo de ilusión y gozo.Además, estamos ante un problema histórico de enorme calado. En efecto es bien sabido quelos escritores, incluidos los historiadores, suelen proyectar el mundo de sus ideas al hacer laselección de sus temas de estudio y que la dialéctica del pensamiento parte siempre de losintereses y ambiente del grupo se encuentra inserto el escritor. Así ha sido siempre y lo seráinevitablemente.

Publicado: 20-01-2000

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