LA CUEVA Y SU INTERPRETACIÓN EN EL CRISTIANISMO PRIMITIVO

  • José Antonio Molina Gómez

Resumen

Este artículo se ocupa de la cueva como símbolo cristiano primitivo de la oposición complementaria entre muerte y vida, así como lugar de la regeneración física y espiritual. La interpretación cristiana de la cueva aparece tempranamente vinculada al nacimiento del Mesías y a la identificación de la Virgen Madre de Dios con la tierra fértil, y del útero de ésta precisamente con la cueva. La Resurrección de Cristo tampoco escapa al simbolismo de la cueva como lugar de regeneración, idea que aparece ampliamente representada en la iconografía. Pero la interpretación cristiana de la cueva debe entenderse desde la visión general más amplia, que tiene el cristianismo sobre la Naturaleza como manifestación permanente de la voluntad de Dios. Semejante concepción, no ya de la cueva, sino de la práctica totalidad de la naturaleza, está presente desde las fases más tempranas del movimiento anacorético y se encuentra en el origen del monacato rupestre.

Biografía del autor/a

José Antonio Molina Gómez

Universidad de Murcia

Sección
La cueva como realidad cultural-religiosa