Autora y editor me piden unas pocas palabras introductorias. No es retórica si digo que ello es para mí un honor, quedando así en deuda con ambos. Ciertamente seguí la realización del origen del presente libro, que fue la Tesis doctoral de Isabel Velazquez. Mantuve frecuentes contactos con ella, tratando de completar desde una visión histórica el impagable magisterio filológico de su primer director, el llorado y bondadoso D. Sebastián Mariner. De allí se pasó a una colaboración más estrecha, al incluirse Isabel en el pequeño equipo del programa de investigación "Fuentes para la Historia y la Civilización hispanovisigodas", patrocinado por la CICYT y coordinado por mí. Finalmente me cupo el honor y el placer de estar presente, como miembro del tribunal, en la brillantísima defensa pública de la Tesis doctoral.

Publicado: 20-01-1989