La Historia está escrita en la tierra y saber leerla es tarea primordial de los historiadores. Las personas desempeñan un importante papel, pero no se pueden entender ni en su ser ni menos aún en su proceder si no se las contextualiza temporal y localmente. El concilio de Éfeso del año 431 ha sido considerado siempre un momento problemático en la historia de la Teología, del Derecho Canónico y de la Iglesia en general. Y los estudiosos se han dividido en la reconstrucción de lo que allí ocurrió y de las fuerzas profundas que durante aquellos años nada fáciles, movieron los acontecimientos.

Publicado: 20-01-2001

Artículos