Entre la producció n cerámica del mundo antiguo las lucern as destacan por s u funcionalidad y belleza. Has ta obtener su fo rma definitiva, las lám paras sufrieron una larga evolución que se remonta a la Prehistori a, donde se fabricaron en hueso y piedra, usando corno com bustible grasa animal. Con la aparición de la agric ultura en la cuenca mediterránea, las lucernas experimentaran una trans formación total. Será ahora el barro la materia prima empleada en su manufactura, y el aceite de los o livos, el combustible ideal para su funcionamiento. Las más antiguas, fabricadas a mano o a to mo lento, son recipientes llanos, abiertos en forma de escudilla. Con e l correr del tiempo se les añadi rá una especie de pico pellizcando la arcilla con los dedos (modelo de lámpara fenic io-púnica). En ocasiones hay más de una boca de iluminación. Siguiendo su evoluc ió n, más adelante las lucernas presentarán cuerpo c ircular, pico, asa y el inicio de una orla sencilla, introduc iendo hacia e l interior del cuerpo lo s bordes de la pieza (modelo griego clásico). Sobre estas surg irán primero las lám paras he lenísticas y más tarde las roman as . Será a fines del s ig lo II a. C., cuando con el empleo generalizado de moldes, se podrán fabricar e n cantid ades q ue favorezcan su exportación.

Publicado: 08-05-1993