Una biografía inmoral: La vida de Aldao

  • Celina Manzoni
Palabras clave: Sarmiento, Escrituras del yo, Biografía, Autobiografía, Biografías inmorales

Resumen

Las escrituras del yo, cuyo valor documental es innegable en la cultura americana del siglo XIX, realizan en Sarmiento un peculiar deslizamiento entre lo autobiográfico y lo biográfico. Los pasajes desde la escritura de la propia vida, que leemos en Mi defensa de 1843 y en Viajes de 1849, a la escritura de la vida de los otros (en Aldao y Facundo, ambos de 1845), parecen culminar en Recuerdos de provincia que logra reunir los dos movimientos en un amasijo sorprendente de biografía y autobiografía. Al escribir la vida de Facundo Quiroga, Sarmiento, aparte de todo, logra dar nombre a la perspectiva que lo sostiene entonces y que animó su escritura de la biografía de Aldao y años después la del Chacho. Serán biografías inmorales –probablemente imaginadas como opuestas a las biografías morales o virtuosas de Abraham Lincoln, Horace Mann, San Martín, Dominguito, entre otras–, que no le ahorrarán el ácido comentario de Alberdi quien en un rasgo de humor quizás involuntario lo bautizó como “el Plutarco de los bandidos”.