Geografía del final de los mundos: el capital y la producción de espacios terminales

  • José Manuel Bueso
Palabras clave: espacio-desastre, Dubai, heterotopías, capitalismo, ciencia ficción, rapiña

Resumen

El fin del mundo sucede todos los días y ya no es una fecha, sino un país. No podemos pensar ya las catástrofes y desastres como singularidades que emergen en el tiempo, sino como articulaciones del espacio: estructuras geográficas con su propia configuración jurídico-política; espacios-desastre que confinan a los seres que Agamben llama homo sacer. El otro polo de esta geografía está en los enclaves de máxima seguridad y máximo lujo de los soberanos del mundo (en el sentido de Carl Schmitt): la élite planetaria que vive fuera del alcance de toda regulación estatal en utopías de ultraliberalismo y alta tecnología simbolizadas por Dubai. Estos espacios terminales no son heterotopías Foucaultianas, ni encajan en los vocabularios teóricos tradicionales. El capitalismo actual es anisotrópico: genera y conecta espacios con propiedades y leyes de movimiento distintas. Solo ciertas formas de la ciencia ficción y del arte contemporáneo son capaces de representar esta complejidad.