La Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia establece como prioritario la concesión de servicios frente a las prestaciones económicas. Sin embargo, la prestación económica de cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales ha pasado de ser la excepción a la norma (incumpliendo el mandato y el espíritu de la ley), remunerando económicamente las atenciones que prestan las familias a sus miembros en situación de dependencia. En un escenario de crisis económica, de disminución de ayudas de protección social y alto desempleo se puede estar transformando en una renta básica que está permitiendo cubrir, junto a las pensiones de las personas mayores, las necesidades primordiales de las unidades familiares que se encuentran en situación económica precaria, pudiendo, en ocasiones, producir un detrimento de la adecuada atención del titular del derecho.
Publicado: 26-03-2014