Fernando Claudín y “la Revolución inoportuna”: disidencia y revisión en un intelectual del exilio

  • Juan Andrade

Resumen

En 1932 un joven estudiante de arquitectura de origen aragonés, Fernando Claudín Pontes, decidió afiliarse a la juventud comunista. Entonces ni el partido comunista ni su referente juvenil eran organizaciones influyentes en el movimiento obrero español, mayoritariamente adscrito a las tradiciones anarquista y socialista. No obstante, el imaginario de la revolución rusa de 1917, con su episodio determinante de octubre, había arraigado, más allá de filiaciones partidarias, en gran parte de la clase obrera española, así como en unos pocos estudiantes y aspirantes a intelectuales radicalizados. En el caso de Claudín lo hizo hasta el punto de motivar su filiación a la organización juvenil de la sección española del gran partido mundial de la revolución vertebrado por la Komintern. Su compromiso político nacía, por tanto, sujeto orgánicamente a ese gran ideal basado en la conquista sorpresiva del poder por parte del proletariado y en la transformación radical de la sociedad en términos socialistas equiparables, si no miméticos, a los de la URSS. Aunque el nuevo partido-vanguardia fuera entonces vanguardia de poca cosa en España, la creencia de estar navegando la gran ola revolucionaria de la historia desatada por el octubre bolchevique dotaba de una seguridad, no exenta de cierta ansiedad, a quienes en España habían optado por una opción entonces muy minoritaria. 

Publicado
22-12-2017
Cómo citar
Andrade, J. (2017). Fernando Claudín y “la Revolución inoportuna”: disidencia y revisión en un intelectual del exilio. Sociología Histórica, (8), 351-377. Recuperado a partir de https://revistas.um.es/sh/article/view/315511