Naveg@mérica. Revista electrónica editada por la Asociación Española de Americanistas. 2026.
ORDUÑA PRADA, Mónica; GREGORIO FERNÁNDEZ, Noelia y BARRENETXEA MARAÑÓN, Igor. . En: El amigo americano: Relaciones políticas y culturales transatlánticas España-Estados Unidos. Madrid: Dykinson, S. L., 2025.
El título del libro es cinematográfico y evoca a la película dirigida por Wim Wenders: El amigo americano (1977), aborda las relaciones bilaterales entre España y Estados Unidos y sus recíprocas influencias a través de especialistas en el exilio, las relaciones internacionales, los medios de comunicación y cultura de masas como el cine, el cómic, y la música para conocer más sobre el pasado desde una perspectiva cultural y transnacional, y recoge aportaciones realizadas a las I Jornadas internacionales virtuales transatlánticas España-Estados Unidos: cultura y política, celebradas en La Rioja, en 2024. Una obra que, en esencia, pretende “servir de puente entre España y el continente americano, comprendiendo algunos aspectos que se han compartido desde la cultura y el imaginario social” (p. 11).
En la introducción los editores hacen una breve síntesis de los vínculos hispano-norteamericanos a lo largo de la historia, incidiendo en la transferencia cultural y el imaginario entre ambos países. A continuación, le siguen siete capítulos que abordan distintas temáticas y suponen aportaciones valiosas para el campo de estudio:
Carmen De la Guardia Herrero (Universidad Autónoma de Madrid) es autora de obras que son un referente como Historia de Estados Unidos, publicada por primera vez en 2009 y reeditada en varias ocasiones, y Las maestras republicanas en el exilio: como una luz que se prende (2020). Integrante del grupo de investigación Estudios feministas y de Género, se centra en “Los Itinerarios pedagógicos transatlánticos: Alice Gordon Gulik, Susan D. Huntington y María de Maeztu” (páginas 19-60) para tratar las interinfluencias en el ámbito educativo, tanto del progresismo estadounidense como del institucionalismo español, que se concretó en la educación de las mujeres españolas, a través del International Institute for Girls en España y la Residencia de señoritas, dirigida por María de Maetzu. Señala De la Guardia que, a finales del siglo XIX y principios del XX, se tejió una red interpersonal de viajes, encuentros y actividades tanto en Estados Unidos como en España, que después facilitaron los contactos para el exilio republicano de la Guerra Civil española. Así pues, los perfiles biográficos de tres mujeres abordados en este capítulo están ligados a experiencias formativas progresistas y a su profesión docente que las pone en contacto. De Alice Gordon Gulik destaca el papel de traductora y el servicio prestado a los presos españoles de la guerra de Cuba en EE. UU., maestra de Susan D. Huntington, hispanista, y ésta a su vez de María de Maetzu, son muestra de las relaciones a través de sujetos conectados y sus legados aún visibles en el tiempo presente.
Lorenzo Delgado Gómez – Escalonilla (Instituto de Historia-CSIC), historiador especializado en las relaciones internacionales, editor junto a Mª Dolores Elizalde de España y Estados Unidos en el siglo XX (2005) y director del portal Web: «España y Estados Unidos. Transferencias culturales y relaciones internacionales»1, detalla en “Cómo ha contado Estados Unidos su historia el mundo: el marketing de la potencia americana” (páginas 61-108) la manera en la que el país se ha cohesionado alrededor de valores como “la libertad, el igualitarismo, el individualismo y el laissez-faire” (p.63), así como el mito del self-made men, configurando el “sueño americano”. Para ello realiza un recorrido de las instituciones encargadas de transmitir una imagen favorable del país a lo largo del siglo XX, desde el gobierno y distintos grupos sociales, culturales y empresariales, que se aprestaron a la “americanización” del resto del mundo. Incide en el contexto de la Guerra Fría, hasta la administración de Barack Obama que apostó por el multilateralismo y el soft power. Sin embargo, en los últimos años hay oscilaciones entre coerción - persuasión y nuevamente coerción, como señala Delgado, “no está claro que Estados Unidos sepa qué historia contar” (p. 101).
Mónica Orduña Prada (UNIR), historiadora, investigadora principal del grupo Relaciones Trasatlánticas en la Contemporaneidad (RETRASC) y especialista en las relaciones entre Estados Unidos y España, aborda en “Mision-Vision desde las corresponsalías de prensa española en Estados Unidos” (páginas 109-152) las crónicas de corresponsales del periódico Pueblo desde 1946 hasta los pactos de 1953. Una etapa en la que España estaba aislada internacionalmente y se recogía principalmente la información sobre de Estados Unidos procedente de la Agencia EFE, que transmitía la pujanza económica y el papel geopolítico del país transatlántico. Sin embargo, hubo comentarios sesgados en clave favorable al franquismo de hitos como la declaración tripartita de Reino Unido, Francia y Estados Unidos, en la que señalaban que no intervendrían en los asuntos internos de España y la conveniencia de la instauración de un gobierno provisional para que, mediante mecanismos democráticos, decidiera el pueblo español a sus representantes. La respuesta fue señalar a Estados Unidos por no atender más al “peligro ruso” (p 119) y reflejar las críticas a la medida procedentes de sectores estadounidenses. Otra de las noticias de mayor impacto fue la propuesta contra España de la ONU de diciembre de 1946, pero haciéndose nuevamente eco de quienes criticaban la decisión. Y, como señala Orduña, de facto, EE. UU. continuó en España a través del encargado de negocios, sustituido por otro hasta que Stanton Griffis presentó sus credenciales como embajador el 1 de febrero de 1951.
Muchas noticias procuraban alinear a Estados Unidos y España a través del anticomunismo compartido. También se dio una amplia cobertura al Plan Marshall, pero al no ser beneficiaria España, relegaron la información al olvido. Con el inicio de la guerra de Corea, se deja sin efecto la resolución de Naciones Unidas de1946 y, en la década de los cincuenta, se resitúa España en la escena internacional, con apoyo norteamericano por tratarse de un enclave geoestratégico para la Guerra Fría.
Francisco Manuel Sáez de Adana (Universidad de Alcalá de Henares) es ingeniero de telecomunicaciones, especialista en electromagnetismo computacional y en el cómic. Integrante del Grupo de Investigación AMICUSS (American Interdisciplinary Cultural Studies), y director de la revista Cuadernos de cómic. Expone en “Los superhéroes norteamericanos en España: un viaje de ida y vuelta” (páginas 153-194) la influencia norteamericana en el mercado del cómic en España a través de un recorrido por editoriales pioneras como Hispano Americana Ediciones, fundada en Barcelona en 1934, como sucursal de la italiana Vecchi Editrici, traduciendo revistas italianas y también las procedentes de Estados Unidos, como “Ciclón, el superhombre”, entre otras series. Aborda también la labor de la editorial mexicana Novaro, españolizando los nombres de los superhéroes y dando a conocer muchos de ellos en los países hispanohablantes, siendo escrupulosa para sortear la censura en España durante la dictadura franquista y afrontando la rivalidad de otras editoriales. Y, a partir de 1973, con ediciones propias para España de materiales de superhéroes, pero la rotulación mecánica motivó la necesidad de resumir diálogos en inglés y perdió calidad, en comparación con la editorial Vértice que, desde 1969, contaba también con superhéroes en su catálogo, en color a partir de 1979, y además con cubiertas creadas por diferentes artistas como Rafael López Espí, entre otros. La época dorada fue la de Cómics Forum, creando comunidad de lectores, respetando formato, color, cronología y con sección de correspondencia entre la editorial y los lectores, además de animarlos a remitir dibujos de personajes. Otro paso más fue contratar a dibujantes como Carlos Pacheco, entre otros, para portadas, ediciones especiales, etc. Además, destacará Zinco, publicando con formato comic-book. Paulatinamente, algunos artistas como Salva Espín, David Aja, Emma Ríos, Natacha Bustos, entre otros, acabarán recalando, principalmente como dibujantes, en el mercado estadounidense.
Igor Barrenetxea Marañón (UNIR), historiador e integrante del grupo Relaciones Trasatlánticas en la Contemporaneidad (RETRASC), es especialista en las relaciones entre Cine e historia. Trata la otra cara del mito estadounidense, a través de “Robert de Niro o la fragilidad del sueño americano (1973-2000)” (páginas 195-284) realizando un exhaustivo repaso de la filmografía del afamado actor norteamericano del “método” del barrio de Tribeca, la “Little Italy”, centro de inmigración italiana, donde creció y desde el que salió para asumir riesgos y desempeñar papeles que requieren una ardua preparación y son precisamente lo contrario al éxito, pues representa la mafia tanto italiana, judía como irlandesa (véase El Padrino II, 1974; Érase Una vez América, 1984; y Uno de los Nuestros, 1990), sus aspectos sórdidos e incluso en clave de humor (Una terapia peligrosa, 1998), el mundo de delincuencia, la corrupción. También los estragos de la falta de formación, la enfermedad, los sesgos racistas y homófobos, abusos infantiles, y problemas mentales, y va más allá mostrando aspectos oscuros de la historia norteamericana como la “caza de Brujas”, Vietnam, y escándalos presidenciales. Algunas de sus películas de la mano del realizador Scorsese con quien comparte procedencia y cuyas vidas se cruzaron en Malas calles (1973). En síntesis, De Niro llevó a la gran pantalla como actor y también director (Una historia del Bronx, 1993) vidas en los márgenes del modelo de “sueño americano” que han tenido, en líneas generales, muy buena acogida en las salas de cine entre los espectadores españoles, como evidencia Barrenetxea en el anexo de películas (páginas 2822-283) y también de la crítica. Con actuaciones memorables que han quedado en el imaginario colectivo, como las palabras del expresidiario Max Cady, interpretado por Robert de Niro, “¿Abogado? ¿Abogado? ¿Estás Ahí?” (El Cabo del miedo, 1991).
Noelia Gregorio Fernández (UNIR) experta en Filología hispánica, Música e integrante del grupo Relaciones Trasatlánticas en la Contemporaneidad (RETRASC), se adentra en “Un yanqui viene a verme: confluencias transnacionales a través del nuevo thriller español Que Dios nos perdone (2016)” (páginas 285-312) en los códigos narrativos audiovisuales por medio de la influencia del thriller norteamericano en el cine español. En este capítulo trata los precedentes en España del cine negro y policiaco, así como la adaptación del modelo foráneo (slasher, psycothriller y thriller policiaco estadounidense) a las características propias del país en un recorrido fílmico por el siglo XX patrio para centrarse de manera pormenorizada en el filme del realizador Rodrigo Sorogoyen: Que Dios nos perdone (2016). La película sigue el código estético del thriller: la ciudad de Madrid es también protagonista, así como los planos rápidos y el montaje, pero no soslaya la coyuntura histórica del año 2011 con la visita del Papa y el movimiento 15 M en el marco de una crisis internacional y sus estragos sociales, abordando también los arquetipos masculinos, especialmente de la pareja de policías protagonistas antagónicos forzados a trabajar juntos para detener a un asesino en serie. Además, enfoca el abuso de poder, la corrupción, y la victimización de individuos (p. 309).
Lluis Capdevila Papión (UNIR) especialista en Artes Musicales por la Universidad de Stony Brook, compositor y pianista, es integrante del grupo Relaciones Trasatlánticas en la Contemporaneidad (RETRASC), trata en “Miles Davis: Sketches of Spain” (páginas 313-339) los lazos de confluencia entre ambos países en la escena musical a través de la figura del músico de jazz Mile Davis (1926-1991) y Giles Evans (1912-1988) compositor y orquestador de jazz, que se materializó en el álbum Sketches of Spain (1960). Tras un disco de mucho éxito, Miles apostó por una simbiosis con la música de tradición popular española sobre la que se documentó y, en este sentido, es importante el círculo del productor, las amistades, y sobre todo el legado sonoro de Alan Lomax. Toda esta base musical sirve para “La Alborada” de Vigo, la influencia de la Semana Santa de Andalucía en “Saeta” y el palo flamenco de “Soleá”, que el músico señalaba estaba cerca del sentimiento del blues. Aparte de clásicos españoles reinterpretados como “El concierto de Aranjuez” de Joaquín Rodigo y “El Amor Brujo” de Manuel de Falla. El trabajo fue resultado de un proceso de escucha, estudio y creación que redefinió los límites del jazz, resultó vanguardista en la fusión y abrió camino, entendiendo la música como espacio de intercambio y de reconocimiento mutuo (p. 318) y legitimando la “hibridación” como método artístico (p. 337).
En síntesis, un libro fruto de la colaboración que cumple con sus propósitos, desmitifica “el sueño americano” que choca con las realidades de la sociedad norteamericana y supone un ejemplo de los beneficios de las redes interculturales tejidas entre Estados Unidos y España en época contemporánea.
Notas
- Portal cuyo objetivo es favorecer la difusión de conocimientos sobre las transferencias e interinfluencias entre Estados Unidos y España en la época contemporánea, desde una perspectiva plural- https://www.cervantesvirtual.com/portales/espana_eeuu_transferencia_cultural/presentacion/ ↩