Daimon. Revista Internacional de Filosofía, nº 99 (2026), pp. 250-252
ISSN: 1989-4651 (electrónico)
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LIZ, M. y VÁZQUEZ, M. (Eds.). (2025). La Máquina de las Respuestas. Reflexiones ante un espejo. Barcelona: Laertes.1
¿Qué ocurriría si existiera una máquina capaz de responder absolutamente a cualquier pregunta formulada por un ser humano? Esta hipótesis da título al último libro editado por Manuel Liz y Margarita Vázquez, La Máquina de las Respuestas. Reflexiones ante un espejo, publicado en 2025 por Laertes. No se trata de una obra sobre inteligencia artificial en sentido técnico, sino más bien de una reflexión profunda sobre el conocimiento, la racionalidad y los límites actuales del pensamiento filosófico contemporáneo.1
A lo largo del libro, se realiza una exploración conceptual que se apoya en un experimento mental. Este experimento, se basa en la posibilidad de una máquina de respuestas que, aunque está construida a la perfección, ofrece respuestas divergentes ante ciertas preguntas. Este fenómeno no invalida La Máquina, sino que revela una pluralidad fundamental en la constitución del conocimiento humano.
Desde este planteamiento, el libro desarrolla un análisis filosófico sobre dos ejes fundamentales. Por un lado, la legitimidad del pluralismo racional y, por otro, la posibilidad de que dicho pluralismo sea irreductible, incluso en condiciones ideales de información. Esto hace que podamos preguntarnos lo siguiente, ¿es posible que existan desacuerdos racionales incluso cuando se cumplen todas las condiciones epistémicas ideales?
El libro se divide en dos partes. La primera está formada por cinco capítulos escritos por Manuel Liz, en los que se presenta el objetivo del libro, el marco teórico y los fundamentos filosóficos del experimento. La segunda está formada por veintidós capítulos escritos por diferentes filósofos y filósofas, cuyo objetivo principal es preguntar diversas preguntas críticas desde diferentes perspectivas al experimento planteado.
En la primera parte, no sólo se expone el marco teórico, sino que también se propone una reflexión crítica sobre la relación entre conocimiento, tecnología y realidad desde una perspectiva filosófica muy rigurosa. Los capítulos 1 (Un ejercicio de reflexión filosófica) y 2 (El experimento mental de La Máquina de las Respuestas), explican en qué consiste dicho experimento y cómo podemos aproximarnos al conocimiento de la realidad a través de diferentes perspectivas. El objetivo del experimento, tal como propone Liz, es evidenciar las tensiones epistemológicas que surgen cuando las respuestas ofrecidas por esta máquina, a pesar de su supuesta infalibilidad, resultan múltiples, diversas y todas igualmente válidas. De esta manera, el experimento se convierte en una herramienta filosófica para interrogar la noción de verdad, la pluralidad de perspectivas y la complejidad del conocimiento humano.
El capítulo 3 (Experimentos mentales con máquinas) sitúa esta propuesta en el contexto de la tradición filosófica, realizando un recorrido por otros experimentos mentales que, a lo largo del tiempo, han cuestionado la relación entre mente, realidad y tecnología. Se abordan desde clásicos contemporáneos como The Experience Machine de Nozick, y los cerebros en cubetas de Putnam, hasta manifestaciones culturales más recientes como Matrix o Black Mirror, sin olvidar el conocido experimento mental del gato de Schrödinger.
El capítulo 4 (La Máquina de las Respuestas y los sistemas tipo GPT), introduce un análisis comparativo muy relevante en el contexto actual. Liz expone las diferencias entre los sistemas tipo GPT y La Máquina de las Respuestas. Aunque reconoce ciertas similitudes, enfatiza que La Máquina, tal como se propone en el experimento, no puede reducirse a un sistema algorítmico estadístico. Esta distinción es fundamental, ya que permite señalar las limitaciones ontológicas y epistemológicas de las tecnologías actuales, frente a una inteligencia idealizada que no deja espacio para la duda o el desacuerdo.
Finalmente, en el capítulo 5 (Breve bibliografía sobre experimentos mentales) cierra esta primera parte del libro con una selección breve pero significativa de referencias bibliográficas. Este apartado cumple una doble función, por un lado, refuerza el rigor académico de la obra y por otro, proporciona al lector herramientas fundamentales para profundizar en la tradición filosófica de los experimentos mentales.
La segunda parte del libro permite ver con mayor claridad hasta dónde puede llegar el experimento propuesto por Manuel Liz. En esta sección, filósofos y filósofas aportan sus propias reflexiones en veintidós capítulos, analizando La Máquina de las Respuestas desde distintos puntos de vista. El resultado es un diálogo filosófico muy enriquecedor, en el que se ponen sobre la mesa tanto las posibilidades del experimento como sus límites. Se puede dividir esta parte, a su vez, en dos subpartes:
Por un lado, Antti Hautamäki en el capítulo 1 (La paradoja de La Máquina de las Respuestas) y Diana Pérez en el capítulo 2 (La Máquina de las Respuestas y nosotros) reflexionan ante la paradoja que plantea Liz y nuestra relación con La Máquina. Sebastián Álvarez en el capítulo 3 (El pluralismo en filosofía y la desconfianza en La Máquina), Francisco Salto en el capítulo 4 (La precisión de La Máquina de las Respuestas) y Enrico Brugnami en el capítulo 5 (La filosofía hecha máquina: sobre el perspectivismo y la pluralidad de la filosofía) exploran sus implicaciones desde el pluralismo filosófico y el perspectivismo, analizando si es posible una única respuesta válida desde una máquina. En la misma línea, Andrés Jaume en el capítulo 20 (La Máquina de las Respuestas: metáfora, razón y conocimiento) examina el rol de las metáforas y las condiciones de posibilidad del conocimiento cuando este es mediado por un artefacto técnico. Manuel Liz en los capítulos 6 (La Máquina de las Respuestas y los algoritmos de Yuval Harari) y 15 (La Máquina y Chalmers) pretende vincular La Máquina con desarrollos actuales, como los algoritmos de Harari o el pensamiento de Chalmers, mientras que Laura García en el capítulo 8 (La Máquina de las Respuestas, una trama de ciencia ficción), Pablo Vera en el capítulo 22 (Sobran finales) y Natividad Garrido en el capítulo 7 (La Máquina de las Respuestas y el pluralismo de perspectivas en medicina) introducen dimensiones narrativas y ficcionales. Estos capítulos presentan posiciones contrapuestas, algunas sostienen que La Máquina falla, mientras otros defienden su buen funcionamiento. En conjunto, estos trabajos ofrecen un análisis crítico y plural que enriquece el debate sobre los límites del conocimiento en línea con el objetivo central de la obra.
Por otro lado, en los capítulos 9 (Una máquina para hablar con el futuro), 10 (La Máquina de las Respuestas y la cesta de manzanas), 11 (Computar e interpretar), 12 (La interpretación perspectivista de La Máquina de las Respuestas), 13 (Ser epistémicamente felices usando La Máquina de las Respuestas), 14 (Grados de confianza y confianza en los grados), 16 (La Máquina y el Cosmoscopio), 17 (El mundo tal como lo vemos), 18 (¿Las mejores respuestas?), 19 (Si La Máquina no funciona bien, nosotros tampoco), 21 (Preguntando a ChatGPT) nos encontramos con una selección de capítulos que sorprenden por su carácter lúdico, irónico o incluso abiertamente experimental. Aunque en apariencia la autoría de estos capítulos puede conducir a la perplejidad, se intuye que han sido escritos por Manuel Liz o Margarita Vázquez y, en realidad, constituyen una forma ingeniosa de continuar y expandir el propio experimento que propone La Máquina de las Respuestas. Estos textos no solo comentan el dispositivo, sino que lo estiran hasta sus límites y lo ponen a prueba desde dentro, volviéndose parte activa de la propuesta filosófica del libro.
De esta manera, el título del libro, La Máquina de las Respuestas. Reflexiones ante un espejo, pone énfasis en la palabra reflexión ante un espejo, que no reflejo, y cobra así un sentido profundo. Sugiere que las respuestas generadas por La Máquina no nos resultan del todo ajenas, sino que, como en un espejo, devuelven nuestras propias preguntas, dudas y formas de pensar. Las reflexiones que propone La Máquina son, en última instancia, también nuestras, proyectadas desde una nueva perspectiva. Aunque se trata de una obra de alto contenido filosófico, rigurosa y académica, su estilo claro y accesible permite que cualquier persona interesada en temas como el conocimiento, la inteligencia artificial o la naturaleza del pensamiento pueda acercarse a sus páginas y encuentre en ellas una valiosa invitación a la reflexión.
Sara González García
(Universidad de La Laguna)
1 Este trabajo forma parte del proyecto de investigación Looking At The World With New Eyes. Perspectives, Frames, and Philosophical Perspectivism (PID2022-142120NB-100). Financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, Gobierno de España.