El corazón reflexivo, intérprete del Libro de la existencia

  • Amina González Costa

Resumen

Ni Mis cielos, ni Mi tierra pueden contenerme, pero sí Me contiene el corazón de Mi siervo creyente" (hadiz qudsī)

Es imposible comprender el universo de la espiritualidad islámica y su cosmovisión sin tener en cuenta su fuente: el Corán, y en especial determinados pasajes y temas coránicos a los que recurrieron los comentaristas sufíes en busca de la Verdad profunda que subyace en sus significados. Tanto es así que el maestro oriental al-Tustarī (m. 283/896), cuyas enseñanzas fueron motivo de inspiración para los grandes maestros sufíes de al-Andalus, nos dice: «Toda experiencia extática o todo hallazgo espiritual (wağd) que no validen el Libro o la Sunna carece de valor». Desde esta epistemología, cualquier pensamiento o experiencia que no tenga fundamento escriturario, no es un conocimiento verdadero y no

conviene prestarle atención, ya que es una ilusión privada de fundamento existencial.

En el caso de al-Andalus, la hermenéutica espiritual coránica tuvo un desarrollo especial, original y significativo dentro de la exégesis coránica del mundo islámico, gracias a las grandes aportaciones de algunos maestros sufíes como Ibn ʿArabī e Ibn Barrağān, entre otros. Ellos sostienen que la inspiración divina revela los secretos espirituales que residen en el Corán al gnóstico (ʿārif) y al lector que “reflexiona” sin necesidad de ningún otro intermediario que no sea la palabra divina, pues con sólo esa base es suficiente para que se manifiesten todos los significados, ocultos y manifiestos, en el corazón, receptáculo sutil de la Palabra divina.

Cómo citar
González Costa, A. (1). El corazón reflexivo, intérprete del Libro de la existencia. El Azufre Rojo, (2). Recuperado a partir de https://revistas.um.es/azufre/article/view/280141
Sección
Artículos