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SERVICIOS BIBLIOTECARIOS PARA POBLACIONES DE LA PROVINCIA DE BARCELONA MENORES DE 3000 HABITANTES.

Maite Comalat, Lourdes Reyes y Concepción Rodríguez
Escola U. de Biblioteconomia i Documentació
Universitat de Barcelona

Resumen: Planificación y desarrollo de un estudio sobre los servicios de información y lectura en municipios de menos de 3.000 habitantes de la provincia de Barcelona. A partir del trabajo de campo sobre necesidades de los usuarios y su situación socioeconómica y cultural se señala la metodología seguida así como la respuesta obtenida de los municipios implicados.

Palabras clave: Biblioteca pública, servicios de información, zonas rurales, planificación bibliotecaria.

Abstract: Planning and development of a study on the information services and reading in towns of fewer than 3.000 inhabitants, within Barcelona province. The methodology followed is exposed starting from the fieldwork about users’ needs and their socio-cultural background, as well as the response obtained from the towns involved.

Key words: Public library, information services, rural areas, library planning


1. Introducción

En enero de 1997 empezamos a pensar en posibles contactos con el mundo de la biblioteca "en activo" para proponer algún tipo de actuación conjunta entre sus servicios (bien fuesen bibliotecas concretas, servicios centrales ...) y nuestra experiencia como docentes, aportando un punto de vista más teórico. Hacía tiempo que nos apetecía acercarnos al mundo de la práctica, hartas de comentar la jugada desde el banquillo, sin poder participar para modificarla. Seguramente algunos de los lectores de este artículo habrán sentido en alguna ocasión esta sensación, sensación que llevada al último extremo puede llegar a tener consecuencias nefastas como la falta de credibilidad, no de cara a los otros (pobres alumnos ingenuos), sino de cara a uno mismo. Necesitábamos, pues, un contacto con el día a día de la profesión "viva" y pensamos que la biblioteca pública, siempre corta de recursos (característica, por otra parte, que no le es única) pero que actualmente vive un momento de expansión y cambio muy importante en nuestro país, podría brindarnos posibilidades interesantes.

Al vivir en Barcelona, acudimos a la Diputació, y no a la Generalitat ya que, por razones históricas es la institución que mayoritariamente vela por el desarrollo de la lectura pública en el ámbito provincial. La provincia de Barcelona es la única de las cuatro provincias catalanas que está soportada por la Diputació y no por el gobierno autonómico. Por otra parte, confiábamos, en que nuestra propuesta fuese bien recibida, no tan sólo por necesidad o por la oportunidad de solucionar un problema pendiente, sino por lo que podíamos ofrecer de experiencia desde la teoría.

El hecho es que, ya desde el primer momento, Assumpta Bailac, directora del "Servei de Biblioteques" de la Diputació de Barcelona [1], demostró interés en la propuesta y desde el principio nos sugirió el tema en el que hemos acabado trabajando. La buena acogida inicial que nos dispensó y la rapidez y claridad con que supo captar lo que nosotras andábamos buscando y lo que podía ella ofrecernos facilitaron mucho las cosas ya que, sin esta rapidez y buen entendimiento inicial, fácilmente hubiera podido ocurrir que toda esta necesidad nuestra de hacer algo práctico no hubiese pasado de ser una conversación de café de viernes al mediodía en época de crisis existencial docente. A pesar de que inicialmente no quisimos involucrar a l'Escola, ya que se trataba de un interés particular, luego creímos necesario comunicarle a la Directora de la misma, Concepció Miralpeix, el proyecto para que considerase ella qué marco institucional debía dársele. Enseguida mostró un gran interés en el mismo y nos ofreció toda la ayuda que estuviese en sus manos.

El tema que finalmente el Servei nos propuso era una cuestión que venía preocupando a sus responsables desde hacía tiempo: se trataba de los municipios con menos de 3000 habitantes que aunque quedan, o quedarán, cubiertos por las diferentes rutas de bibliobús, demostraban, en algunas ocasiones, tener interés por disponer de un servicio estable. La motivación real, por parte de la Diputació, por conocer más a fondo la verdadera situación de estas poblaciones en lo que a materia de acceso a la información se refiere, fue lo que más nos animó a aceptar la propuesta. No se trataba de divagar en busca de... sino que se partía de un gran interrogante, eso sí, pero también de la necesidad de resolverlo en un plazo determinado.

Había también otros factores que nos lo hacían atractivo: el mundo rural nos interesa personalmente por motivos diferentes; el tema era muy nuevo en nuestro territorio.

Todo ello lo hacía un reto que nos atemorizaba pero, a la vez, nos atraía intensamente, y el trabajo de campo que se intuía inicialmente nos permitiría conocer mejor nuestra geografía física y humana más inmediata a nosotras.

2. Objetivos

La Ley 4/1193, del Sistema bibliotecari de Catalunya , determina que todos los municipios de Catalunya de más de 5.000 habitantes deberán ofrecer un servicio de Biblioteca Pública que será competencia municipal. En el Decret sobre els serveis i el personal del Sistema de lectura pública de Catalunya , que después de 5 años de larga espera (la Llei es muy poco explícita o poco elaborada en lo que se refiere al Sistema de Lectura Pública), parece que está a punto de ser aprobado, se anuncian las competencias de las diferentes administraciones.

A pesar de que la Llei fija la obligatoriedad de que todas las poblaciones mayores de 5000 habitantes dispongan de biblioteca pública, la Diputació de Barcelona pretende colaborar con los respectivos ayuntamientos para que este servicio pueda ofrecerse, también, en localidades a partir de 3000 habitantes. Esta es la razón por la cual nuestro trabajo se centra en las poblaciones con menos habitantes y no en la franja 3000-5000. Por otro lado, como ya hemos comentado, algunos municipios más pequeños que por ley quedan exentos de ofrecer este servicio manifiestan interés por tenerlo, o bien prestan, actualmente, un servicio bibliotecario estable, ya sea porque un concejal de cultura ha visto en la biblioteca un equipamiento cultural indispensable, o porque un alcalde es sensible al mundo de los libros, o bien porque una escuela ha podido abrir las puertas de su biblioteca escolar al municipio. Sin lugar a dudas, este panorama contribuye a crear esta variopinta situación bibliotecaria que no podemos dejar de denominar azarosa.

En nuestro proyecto late, pues, la idea de poner un poco de orden a esta generación espontánea de bibliotecas. Debemos asegurar que, en la medida de lo posible, no crezcan setas a su libre albedrío, sino servicios de información y lectura que, a pesar de tener recursos, quizás limitados, sean los más idóneos a las necesidades de la población y se apoyen en una estructura que, siguiendo con las setas, les sirva de invernadero para asegurar su mejor fin. Este es, pues, el único objetivo del trabajo.

Como el lector supondrá, difícilmente podremos ofrecer un único modelo de "invernadero" a una realidad que atañe a 180 municipios que abarcan desde Sant Jaume de Frontanyà, el pequeño de la familia, con 20 habitantes que se dedican especialmente a la ganadería, a 1500 metros de altitud y a dos buenas horas en coche de Barcelona, hasta Sant Hipòlit de Voltregà, el mayor, con 2961 habitantes que se dedican a la industria y a la ganadería, a 533 metros y a una hora de Barcelona. Y eso sólo por dar un ejemplo. La diversidad en la geografía, tanto física como humana, de la provincia de Barcelona seguro que no se habrá escapado a nadie que la haya visitado. Y dejémoslo ya que no es hora ni lugar para ponernos a hacer una loa a nuestra tierra. Sólo queríamos poner de manifiesto que, del objetivo único ya reseñado, se derivarán una cifra, aun indeterminada, de objetivos y modelos que intentarán responder a los grandes grupos de diversidades afines que vayamos construyendo.

3. Metodología

Como buenas bibliotecarias, iniciamos el trabajo buscando bibliografía que hablase sobre el tema. En las páginas de la base de datos LISA encontramos bastantes referencias que gracias a la eficacia del personal de nuestra biblioteca tuvimos, en muy poco tiempo, a nuestra disposición. Nos interesaba especialmente, un estudio [2] que se había realizado en Gales hacía relativamente poco, pero una vez leído comprobamos que su metodología no era válida para nuestro trabajo, ya que este partía de municipios que disponían, todos ellos, de servicios bibliotecarios estables y esta no era, en absoluto, nuestra situación.

Por otra parte, las revistas Library trends y Rural libraries [3], por su especialidad, nos interesaba prácticamente en su totalidad. Pero su alcanze geográfico (EEUU) es tan diferente al nuestro que, a nivel de propuestas finales, no tiene prácticamente nada que ver con nosotros. Tengamos en cuenta, por ejemplo, que "rural" en EEUU se considera un municipio de 25.000 habitantes y que, en cambio, las distancias entre municipios pueden ser, como todos sabemos, mucho mayores a las que en Europa estamos acostumbrados. Por otro lado, la bibliografía europea sobre el tema es muy escasa y difícilmente extrapolable.

La búsqueda de información debía completarse, sin lugar a dudas, con la consulta de bibliografía sobre el territorio que íbamos a cubrir. Necesitábamos saber de qué datos podíamos disponer, de forma más o menos fácil, y cuáles debíamos investigar necesariamente. Para delimitar estas dos realidades fue fundamental contar con la ayuda de Ester Omella que, desde el Centre d'Estudis i Recursos Culturals, de la Diputació de Barcelona, dirige un equipo de trabajo que pretende construir una base de datos que agrupe toda la vida cultural de la provincia, tanto desde el punto de vista del usuario final que quiera saber cuando es la fiesta mayor de... hasta del técnico de cultura que desee comentar con otro municipio problemas de gestión de las exposiciones del Casal de Cultura. Sus objetivos, mucho más amplios que los nuestros, hace que trabajen a un ritmo más lento y que por ello no hayamos podido disfrutar de una información que será, sin lugar a dudas, riquísima. El material que tenía ya elaborado y que nos brindó muy amablemente nos sirvió para tener una idea más clara de qué era lo que íbamos a buscar.

Una vez finalizada esta búsqueda bibliográfica vimos claro que el trabajo debía constar de dos partes:

a) En primer lugar necesitábamos saber cuál era la situación real, concreta y actualizada de los municipios. Al tratarse de municipios pequeños, la información que de ellos se dispone es, en muchas ocasiones, escasa y no actualizada. Pensemos, por ejemplo, que en los casos más extremos el ayuntamiento puede abrir un día a la semana, dos o tres horas. Podemos imaginar que con esta infraestructura tan limitada difícilmente se dispondrá de datos sobre su situación socioeconómica y cultural al día. Si recogíamos esta información de primera mano podríamos, de entrada, hacer una categorización de los diferentes municipios a partir de diversas características, que intuíamos significativas, pero que no estábamos en disposición de poder afirmar que así lo fueran. Para ello, fuimos elaborando una ficha de los diversos temas relacionados con la ruralidad desde el punto de vista social (características de población, de geografía física, de geografía económica, de equipamientos públicos no culturales) y cultural (equipamientos culturales, vida asociativa, actividad cultural). De esta manera, las bibliotecas [4] que pensábamos acabar definiendo tendrían el contacto con la realidad indispensable para poder ofrecer, no un servicio estándar, sino un buen servicio. Esta estructura es la que, finalmente, ha servido de base para elaborar el cuestionario definitivo de la primera parte del trabajo [5].

La encuesta que finalmente enviamos a todos los municipios está organizada en cinco apartados básicos. La primera parte recoge los datos meramente identificativos (nombre del municipio, comarca, nombre del alcalde, presupuestos...); la segunda, datos de geografía económica y comunicaciones (distribución del suelo por actividades, densidad de población, distancias hasta núcleos urbanos más cercanos, comunicaciones con transporte público); la tercera parte se centra en la población (edad, actividad económica, estudios y evolución en los últimos 20 años); la cuarta recoge información de los equipamientos, estructurados en tres apartados: culturales (centro cultural, biblioteca, archivo, museo, teatro, cine...), educativos (escuelas de educación infantil, primaria, secundaria, bachillerato...) y otros (centro de asistencia primaria, equipamiento deportivo, asilos, casas de colonias...); y el quinto y último apartado pretende captar la vida asociativa del municipio que, intuimos, podía ser de vital importancia para conocer la sensibilidad y el grado de respuesta posible a la iniciativa que intentábamos orientar. En esta parte se pide información acerca de grupos, entidades, asociaciones, parroquias... que tengan una actividad importante en el municipio de una forma constante.

b) A pesar de este acercamiento a la realidad, temíamos no poder captar, a partir de datos numéricos en papel, tan fríos y asépticos todos ellos, el día a día, la cotidianidad de estos municipios y qué podían esperar y necesitar de un servicio bibliotecario. Se imponía, así, una segunda fase del trabajo de campo que nos acercaría a la realidad de un municipio de cada una de las diferentes categorías detectadas. Esta segunda parte consistirá en la realización de una entrevista con la/s persona/s más significativa/s del municipio desde el punto de vista, no sólo político, sino también cultural o social (en caso que así se creyera necesario). El objetivo de esta entrevista es poder contrastar los resultados de las encuestas con las necesidades y expectativas particulares. Si podemos mantener el calendario establecido el trabajo se completará con una encuesta, también de necesidades y expectativas, a la población.

Una vez finalizado este trabajo de campo en dos fases todo será "sencillo": simplemente se tratará de adecuar los servicios que ya están funcionando en entornos, más o menos similares, y otros diseñados a partir de las realidades concretas observadas a cada una de las categorías establecidas. Según la periodización establecida a priori, el trabajo deberá estar acabado a finales de setiembre. Entonces estaremos en disposición de ofreceros los resultados finales del mismo.

4. Estado actual del trabajo.

En primer lugar hemos de destacar la grata sorpresa que ha significado para nosotras el alto porcentaje de respuesta (un 68,3%) a la encuesta por parte de los municipios. Por un lado era fantástico, porque evidenciaba la buena acogida del proyecto por parte de sus verdaderos protagonistas, pero por otro veíamos cada vez más claro que disponíamos de un material muy rico que no podíamos dejar de explotar a fondo por nuestros limitados conocimientos de estadística y programas de manipulación de datos. Conscientes de estas limitaciones y un poco por azar, aunque al azar hay que provocarlo, dimos en el clavo. En este caso, el azar tiene nombre de un amigo al que pudimos recurrir para que nos echara una mano. Se llama Jordi Ocaña y es catedrático de Estadística de la Universitat de Barcelona. Él, no sólo dimensionó el aspecto estadístico de nuestro trabajo, sino que le dio una solución con nombre y apellidos: Josep Anton Sánchez, doctorando de esta misma Universidad. Y nosotras nos quedamos encantadas de la vida apostando, como no, por una interdisciplinariedad que resultaría, seguro, rica.

Y así ha sido. Esta misma semana, Josep Anton podrá redactar el informe después de que un alumno de nuestra escuela [6] haya introducido todos los datos de las encuestas. Las reuniones de todo el grupo de trabajo (al que se ha incorporado como refuerzo estadístico Anna Esteve) han venido a confirmarnos que el trabajo puede ofrecernos muchísimas posibilidades y que el intercambio de conocimientos está siendo, sin duda, muy enriquecedor. El vaciado de las encuestas empieza a dar sus resultados y con el equipo ya empezamos a comentar las líneas que se perfilan a partir de los primeros análisis.

5. Calendario

Apuntábamos más arriba que, siendo un poco optimistas, todo estará acabado a finales de septiembre de este año pero, mientras, ¿qué?

Durante el mes de febrero categorizaremos los municipios, para poder establecer, a finales de mes, una lista numéricamente aun indefinida de los municipios que debemos ir a visitar. Paralelamente, podremos ir construyendo tanto el guión de las entrevistas como de las encuestas de población, a partir de los temas que vayamos considerando significativos teniendo como base, tanto el vaciado de las encuestas como, también, las propuestas concretas que queramos hacerles.

Los meses de marzo y abril, y quizás también mayo (depende del número de pueblos a actuar) se dedicarán a esta segunda fase del trabajo de campo. De las entrevistas con las personas representativas de los municipios nos encargaremos nosotras mismas y aún queda por resolver cómo deberá hacerse la encuesta a la población. Durante el mes de junio deberán vaciarse las encuestas de población e ir ligando las expectativas y necesidades de los entrevistados con las de los encuestados. De julio a septiembre se deberán redactar las conclusiones finales del trabajo.

Pero este no es sólo el fin de nuestro trabajo. De hecho, más bien es el principio de una serie de actuaciones que deberían derivarse de este estudio, dirigidas a cubrir las necesidades de unos municipios con unas características concretas. Dar las pautas para hacerlo de una forma lógica y estructurada es, realmente, el objetivo que nos proponemos.

Por otra parte, sería fantástico poder pensar en un futuro ya desmarcado de este trabajo en concreto, pero relacionado estrechamente con él: pensar en municipios pequeños de otras zonas para poder aplicar, a partir de esta experiencia, que esperamos rica, esquemas de trabajo de campo y soluciones paralelas a las propuestas. Si todo fuese así, veríamos superada con creces, nuestra primera intención al iniciar este estudio que era la de darnos un paseo por la práctica, intentando dejar la teoría en segundo término.


[1]Este servicio, heredero de la primera red de bibliotecas públicas catalanas entendidas como tales, tiene en la actualidad alrededor de 115 bibliotecas construidas, 19 en construcción y 31 proyectadas . Su larga tradición en este campo lo ha consolidado como el encargado de promover los servicios bibliotecarios de la provincia de Barcelona, promoción que ha de dirigirse a la colaboración con los municipios ya que en Catalunya, según la Llei 4/1993, de 18 de març, del Sistema Bibliotecari de Catalunya , la competencia sobre el servicio de biblioteca pública es municipal.

[2]Departament of National Heritage. Library and Information provison in rural areas in England and Wales . London: HMSO, 1993. (Library information series; 20). 72 p.

[3]La primera dedica un número monográfico al tema: Library trends, 44 (summer 1995) y la revista Rural libraries . en su totalidad.

[4]Siempre que hablamos de biblioteca nos referimos a un servicio de información y lectura que no necesariamente deberá ser un espacio llamado "Biblioteca".

[5] El cuestionario definitivo se adjuntará como anexo en la publicación final del estudio.

[6]Se trata de Alex Cosials, alumno de segundo de nuestra Escola, que con un entusiasmo e interés fuera de serie ha ido vaciando, bajo las recomendaciones de Josep Anton, las encuestas. El interés nos ha sido fundamental para que pueda añadir iinformación a los datos que, una vez procesados, pasan a formar parte de .... y pierden la peculariedad.

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